¿Qué hace realmente rápido a un ciclista? La respuesta va mucho más allá de la bicicleta

¿Qué hace realmente rápido a un ciclista? La respuesta va mucho más allá de la bicicleta

¿Quieres rodar más rápido? Descubre qué factores influyen realmente en tu velocidad: posición, aerodinámica, entrenamiento, neumáticos, ruedas y bicicleta.

¿Qué hace realmente rápido a un ciclista? La respuesta va mucho más allá de la bicicleta

Es una escena muy habitual.

Un ciclista prueba una bicicleta nueva, ve a un profesional ganar una carrera o descubre las últimas ruedas de carbono del mercado y piensa:

"Si tuviera ese material, iría mucho más rápido."

La realidad es que una buena bicicleta ayuda. Mucho. Pero probablemente bastante menos de lo que la mayoría imagina.

La velocidad sobre una bicicleta no depende de un único elemento, sino de la suma de muchos pequeños factores. Algunos requieren inversión. Otros simplemente requieren conocimiento.

Y lo más interesante es que los mayores beneficios no siempre llegan cambiando de bicicleta.

1. La aerodinámica es, con diferencia, el factor más importante

Cuando circulamos por encima de unos 25-30 km/h, el principal enemigo deja de ser el peso de la bicicleta y pasa a ser el aire.

Diferentes estudios de aerodinámica coinciden en que, a velocidades habituales de carretera, entre un 80 % y un 90 % de la potencia que desarrolla un ciclista se emplea simplemente en vencer la resistencia del aire.

Y aquí aparece un dato que suele sorprender.

El cuerpo del ciclista genera aproximadamente entre el 70 % y el 80 % de toda la resistencia aerodinámica del conjunto bicicleta-ciclista.

La bicicleta representa únicamente el resto.

Es decir: antes de pensar en cambiar de cuadro, normalmente hay mucho margen para ganar velocidad trabajando sobre el propio ciclista.

2. Tu posición vale más que muchas mejoras de material

La mejor bicicleta del mundo pierde gran parte de su ventaja si quien la conduce va completamente erguido.

Una posición eficiente consigue varios objetivos al mismo tiempo:

  • Reducir la superficie frontal.
  • Mejorar la penetración aerodinámica.
  • Mantener una producción de potencia constante.
  • Reducir la fatiga en rutas largas.

Por eso el bike fitting no consiste únicamente en ir cómodo.

Consiste en encontrar la posición más rápida que puedas mantener durante horas.

Porque una postura extremadamente agresiva solo sirve si eres capaz de sostenerla.

3. El entrenamiento sigue siendo el mayor motor de la velocidad

Puede parecer una obviedad, pero conviene recordarlo.

Un ciclista capaz de mantener 300 vatios durante una hora seguirá siendo más rápido que otro capaz de mantener 220 vatios, independientemente de que este último monte una bicicleta mucho más exclusiva.

Las bicicletas modernas mejoran la eficiencia.

Las piernas siguen siendo el auténtico motor.

4. Los neumáticos y la presión correcta pueden marcar más diferencias de las que imaginas

Durante años pensamos que inflar mucho las cubiertas hacía la bicicleta más rápida.

Hoy sabemos que no siempre es así.

La resistencia a la rodadura depende de muchos factores:

  • El modelo de neumático.
  • La carcasa.
  • La anchura.
  • La presión utilizada.
  • El tipo de asfalto.

Un neumático moderno bien elegido y correctamente inflado puede ahorrar varios vatios de forma constante durante toda una salida.

Además, una presión adecuada mejora el agarre, el confort y el control de la bicicleta.

5. Las ruedas sí cambian una bicicleta

Si hablamos únicamente de material, probablemente las ruedas sean el componente que más transforma el comportamiento de una bicicleta.

No solo por el peso.

También por:

  • La aerodinámica.
  • La rigidez.
  • La respuesta en aceleraciones.
  • La estabilidad a alta velocidad.

No es casualidad que prácticamente todos los fabricantes destinen gran parte de su desarrollo a este componente.

En los últimos años hemos visto una evolución enorme en modelos como las Black Inc HYPER o las ENVE SES, diseñadas para ofrecer una combinación muy difícil de conseguir hace apenas unos años: máxima eficiencia aerodinámica sin penalizar el comportamiento real sobre la carretera.

6. La ropa también hace ir más rápido

La ropa técnica actual no solo busca ser cómoda.

También está diseñada para mejorar el flujo del aire alrededor del ciclista.

Costuras, tejidos, mangas, ajuste e incluso la posición de los bolsillos forman parte del rendimiento aerodinámico.

Por eso marcas como Pas Normal Studios o MAAP dedican tantos recursos al desarrollo de sus prendas.

La aerodinámica no empieza en la bicicleta.

Empieza en el ciclista.

7. El casco puede ahorrar más vatios de los que parece

Los cascos aero modernos también han evolucionado enormemente.

Ensayos independientes realizados en túnel de viento muestran diferencias cercanas a los 10 vatios a 40 km/h entre algunos de los cascos más aerodinámicos y otros claramente más ventilados.

Eso sí, el casco más rápido no siempre será el más rápido para todos los ciclistas.

La posición de cada persona influye enormemente en el resultado final.

8. Y ahora sí… la bicicleta

Llegamos al punto que todos esperaban.

¿Importa la bicicleta?

Por supuesto.

Las bicicletas actuales son:

  • Más rígidas.
  • Más ligeras.
  • Más aerodinámicas.
  • Más eficientes.
  • Más cómodas.

Pero la realidad es que esas mejoras ofrecen todo su potencial cuando el resto de variables también están optimizadas.

Una bicicleta extraordinaria no puede compensar una mala posición, unos neumáticos mal ajustados o un entrenamiento insuficiente.

Entonces… ¿qué deberías mejorar primero?

Si nuestro objetivo fuese ganar velocidad invirtiendo el dinero de la forma más inteligente posible, probablemente este sería el orden:

  1. Entrenamiento.
  2. Posición sobre la bicicleta (Bike Fitting).
  3. Neumáticos y presiones.
  4. Ropa técnica bien ajustada.
  5. Casco.
  6. Ruedas.
  7. Bicicleta.

No significa que la bicicleta sea poco importante.

Significa que alcanza su verdadero potencial cuando todo lo demás también está funcionando.

Cómo lo vemos en Dog Days

Nos apasionan las bicicletas de alto rendimiento.

Trabajamos con algunas de las marcas más avanzadas del mercado porque creemos firmemente en ellas.

Pero también sabemos que el rendimiento no depende únicamente del cuadro.

Por eso siempre intentamos entender cómo pedalea cada ciclista antes de recomendar una bicicleta, unas ruedas o un componente concreto.

Porque la bicicleta más rápida no es necesariamente la más cara.

Es la que mejor funciona contigo.